¡Buenos días a todos!
Antes de comenzar este momento, nos
tranquilizamos.
Cierra los ojos… toma despacito aire por la nariz… despacito… y
lo expulsas por la boca. Hazlo varias veces… qué bien, fenomenal.
Saluda a Jesús, en el nombre del Padre, del
Hijo… Dile a Jesús que quieres compartir con él este ratito de oración.
Escucha la canción, seguro que te suena, la
puedes cantar y bailar.
Mira de nuevo… cambia el cristal de tu corazón,
abre la mirada, ponte las gafas de Jesús y contesta: ¿tú, que ves? No contestes
rápidamente, piensa, recuerda la letra… escucha a tu corazón.
Cuéntale a Jesús qué ves y qué te gustaría ver.
Háblale como un amigo habla a otro amigo. Y todos juntos le decimos a Jesús:
Jesús, tú eres nuestra esperanza.
Ayúdanos en esta cuaresma
a poner la mirada en ti,
ayúdanos a descubrir
cada día todo lo nuevo.
Que sepamos juntos
mirar de nuevo.
¡Gracias, Jesús por acompañarnos cada día!
Terminamos despidiéndonos de Jesús, en el nombre
del Padre…


